
A veces me descubro sonriendo detrás de mi cámara.
Y no es casualidad. Cuando estás grabando una boda no sólo estás trabajando: estás siendo testigo de algo irrepetible. De miradas que duran un segundo pero lo dicen todo. De abrazos que no se repetirán igual. De palabras que alguien ha esperado años para pronunciar.
Me apasiona contar historias. Y las bodas son, probablemente, la forma más bonita de hacerlo.
Llevo más de 8 años grabando y editando bodas. Empecé con Liken Films y ahora continúo esta etapa con Kaze Bodas, manteniendo la misma filosofía: cada pareja tiene una historia distinta y merece ser contada de forma única.
Me gradué en Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de Madrid y desde entonces no he dejado de vivir detrás de una cámara. He trabajado en rodajes de películas, anuncios y series como Black Mirror. Como videógrafo profesional en Studio Era, he realizado programas para Televisión Canaria, varios documentales sobre nuestra tierra y piezas audiovisuales junto a grandes del deporte y de la moda como Ágatha Ruiz de la Prada, Custo Barcelona o Gemma Mengual.
Toda esa experiencia me ha dado algo muy importante: criterio, técnica y seguridad. Sé cómo anticiparme, cómo trabajar bajo presión y cómo capturar lo que ocurre sin intervenir en lo que debe sentirse natural.
Pero si algo me define es que soy un planificador compulsivo. Me encanta que todo esté bajo control. Cuando todo está bien organizado, ustedes pueden olvidarse de la cámara… y vivir vuestro gran día.
No hago “vídeos de boda”.
Construyo recuerdos que dentro de 20 años les harán volver a sentir exactamente lo mismo.
Y sí… probablemente ese día yo también estaré sonriendo detrás de la cámara.